El grosor de las novelas.

Hace unos años participé en una tertulia literaria en una pequeña cafetería en Fuengirola (Málaga). El tema principal de la misma era discutir sobre el tamaño de las novelas, digamos el grosor. En muchos ámbitos se considera que una buena novela es aquella que tiene un número considerable de páginas.

La Unesco, define que un libro debe poseer al menos veinticinco hojas, es decir cuarenta y nueve páginas. Aunque también denomina libro a los tomos o volúmenes, incluso a cada una de las partes de una obra, aunque físicamente estén publicadas todas en el mismo volumen.
¿Y la novela? Según la RAE, la definición de novela sería una obra literaria en prosa, en general extensa, en la que se narra una historia, por completo o en parte ficticia, y se describen los sucesos y vicisitudes que rodean a unos personajes.

En estos tiempos, la definición de libros no queda solo manifestada en el volumen, ya que tenemos otros formatos de libros como es el e-book, incluso puede encontrarse en formato audio, como hablábamos en el post anterior, los llamados audiolibros.

Uno de los participantes de aquella reunión se mantenía en la posición que una novela que no pasará de las doscientas páginas, era como un relato. Además defendía su postura haciendo referencia de los clásicos, que en su mayoría son de bastante contenido.

Ni que decir que el resto de los participantes no estaban de acuerdos, ya que hay novelas más cortas que son autentica joyas. Ni todos los clásicos son “gruesos”, ejemplo como “La metamorfosis” de Kafka, y “Carta de una desconocida “de Stefan Zweig, son algunas pruebas de que son auténticas delicias, y supera a muchas novelas pese a no tener un número considerable de páginas.

¿Tú que piensas?
¿Te gustan más las novelas cortas, o eres de novelas extensas?

¿Mi opinión? Ahí la llevas: En los tiempos que vivimos, en esta sociedad de prisas y que solemos andar siempre muy ocupados, pienso que hay que intentar no escribir muy lejos del punto final. Es decir, que considero que se consume más las novelas cortas, de fácil lectura y que no te complique mucho, ya que la vida cotidiana que llevamos nos la complica con mucha frecuencia.

¡Ah! Más datos sobre la novela que está en el proceso de edición. No se me olvidaba. Uno de los personajes es abogado, es el personaje principal. Julio, tiene un despacho en el centro de la ciudad de Santander. Un edificio bonito, que en su planta baja tiene un famoso café-bar.

Gracias, gracias y gracias por asomarte por aquí, con ello haces que este blog siga vivo y tenga más de esas “49 páginas”.

Hasta la próxima.
Diego Santos Márquez