LA BUENA ESPOSA o Las escritoras olvidadas (Diego Santos Márquez)

LA BUENA ESPOSA o Las escritoras olvidadas (Diego Santos Márquez)

Olvidadas e ignoradas.

En unos días, el viernes 19 de octubre, se estrena una película en nuestros cines de toda España muy interesante, que deberíamos ver para recordar a las olvidadas. A esas escritoras que el mundo literario ha ignorado.
“La buena esposa” basada en la novela de Meg Wolitzer, escritora americana, será protagonizada en la pantalla grande por Glenn Close y Jonathan Pryce, una representación de como la literatura no ha hecho visible a las escritoras.

Joan Castleman, mujer de un famoso escritor norteamericano, acompaña a su marido a Helsinki, donde recibirá un prestigioso premio literario. Ya en el avión, el lector se entera de que pase lo que pase, después de toda una vida juntos, ha decidido dejarle. En un texto muy ágil, típico de Wolitzer, se van desarrollando dos temas paralelos: el triunfo literario de Joe y su pasión por las mujeres, y la frustración creciente de una mujer que, de joven, quería convertirse en una gran escritora. Pinchando aquí podrás acceder al tráiler de la película.

 

Si hace meses en este blog hablábamos de los personajes femeninos  de las novelas, relatos… que también le ha costado “aparecer” y “visionarse”, hoy nos toca aprovechando que este fin de semana el mundo del cine nos trae esa magnífica obra, comentar opiniones y gustos sobre las escritoras.

Las mujeres, en la literatura, tienen la dificultad de llegar y la facilidad de desaparecer, es una frase de un articulista masculino cuyo nombre no recuerdo, pero la frase tiene tanto impacto y verdad, que es difícil olvidar. La prueba es que Fernán Caballero tuvo que esconder su feminidad con un pseudónimo para poder publicar y las que eran libres como Gertrudis Gómez de Avellaneda fueron muy castigadas” y obviadas.

Más cercana a nuestros tiempos, recordar a “Las Sin sombreros” que pudimos ver en un documental que emitió hace algunos años RTVE, tratando de recuperar la memoria de las artistas e intelectuales de la generación del 27 que apenas aparecen en los libros de Historia, como Maruja Mallo, Marga Gil-Roësset, María Zambrano, María Teresa León, Josefina de la Torre, Rosa Chacel, Ernestina de Champourcín o Concha Méndez, entre otras.

Seguro que tienes alguna escritora favorita. O alguna que te haya sorprendido bastante y, por supuesto alguna que puedas recomendarnos. ¡Vale, empiezo yo! Agatha Crhistie, fue de las primeras que leí y a la que me enganché, Jane Austen…
Más actual, por ejemplo Isabel Allende, Rosa Chancel, Almudena Grandes… seguro que me dejo algunas de las que me gusta. El olvido con ellas es algo que llevamos de raíz. Esperemos que las próximas generaciones le den la luz y claridad que se merecen.
Venga te toca a ti.

 

¿Escritora o autora favorita?
¿Libro a recomendar de una escritora?
¿Alguna escritora más que debería ser nombrada en este post?

Gracias por “caminar” por estos lares, siempre tú compañía además de ser agradable, aporta mucho, mucho…
Diego Santos Márquez

 

LAS BIBLIOTECAS CASERAS.  (Diego Santos Márquez)

LAS BIBLIOTECAS CASERAS. (Diego Santos Márquez)

¿Cómo ordenas tu biblioteca?

 

El otro día buscaba un libro de Alberto Méndez, concretamente “Los girasoles ciegos”.  Me lo había pedido mi hija para un trabajo del instituto. Sabía que lo tenía, lo leí hace ya algunos años. Cuando me puse a buscarlo no lo encontré, después de casi media hora mirando libros en una estantería y otra. En un cuarto y en el otro también. Debí dejarlo porque la búsqueda no dio el resultado apetecible, que no era otro que el encontrarlo.

Además de comprar uno nuevo, me dio que pensar en el tema de organizar semejante cantidad de libros sin desfallecer en el intento. Me puse a mirar y hablar con lectores que me constan tienen también una cantidad importante de libros, y tuve ocasión de leer un manual de ordenaciones en el que se señalaba una serie de clasificaciones que pueden parecer perfectas o desechadas para cada cual.
Te voy a enumerar algunas de ellas y después, eso sí, me das tu opinión sobre ellas, o nos comenta alguna otra distinta a las que se va a relacionar. Va a ser divertido y quizás a algunas personas nos venga bien, me incluyo entre ellas.

• Ordenación por orden de lectura.
El método más romántico de todos, uno va ordenando su estantería o peldaños con los libros que va leyendo, ese sería el orden. Aunque en el paso del tiempo y la cantidad de libros leído, va jugarle una mala pasada a tu memoria y buscar un título será un caos.
• Ordenación por autor.
No es un mal método siempre que no fuesen tal cantidad de autores, aunque quizás una balda o dos de la estantería podría ser interesante completarla con tus autores favoritos. Pero después volveríamos al revuelto, al caos.

• Ordenación alfabética.
Esta fórmula es más un clásico de los grandes almacenes y librería al por mayor, por practicidad de los vendedores. En una librería, en la tuya o la mía, pienso que sería un batiburrillo poco elegante que sería horroroso.

• Ordenación por colores.
Las personas que eligen el primer golpe de vista quizás opten por esta opción, pero sin lugar a dudas para mí, al menos, es la peor de todas ya que se tienen los libros como si fuesen un adorno, sin valorar el contenido, autor, ni nada. Solo la estética a la vista.

• Por género literario
Un clásico entre los clásicos. La novela con la novela, la poesía con la poesía, el teatro con el teatro. Es un tema tan perfecto que no me gusta, y además habría que catalogar, y hay obras que no es fácil catalogarlas.

• El más absoluto caos
Es un método que cuenta con el encanto del desaliño. Demuestra pasión por la lectura. Y con la dificultad de la búsqueda encontramos joyas olvidadas, como una especie de segunda oportunidad.

Hay otras ordenaciones, como “la idiomática”, “por nacionalidad de autor”, la “clasificación decimal universal” (la de las bibliotecas) y por último la que “decida el instinto” que debe ser el desastre total.

Acompañantes, cuéntanos algo:

¿Cómo es tu librería?
¿Cómo esta ordenada?
¿Cuál de los métodos señalados te gusta más? ¿Y menos?
¿Otro tipo de ordenación?

Gracias mil, por estar siempre ahí. Os quiero, acompañantes.

DIVULGATIVA. (Diego Santos Márquez)

DIVULGATIVA. (Diego Santos Márquez)

Literatura divulgativa.

El pasado 14 de marzo fallecía en su casa de Cambridge (Reino Unido), a los 76 años, Stephen Hawking. Sin lugar a dudas uno de los grandes padres de la llamada “literatura divulgativa”.
Numerosos trabajos los avalan, por recordar algunos de ellos: “Breve historia del tiempo” (Historia del tiempo: del ”big bang” a los agujeros negros), “Agujeros negros y pequeños universos y otros ensayos” Allá por 2001, nos sorprende con “El universo en una cáscara de nuez”. Y destacar también una obra publicada 2005, “Brevísima historia del tiempo”, una versión de su libro homónimo adaptada para un público más amplio.
Nuestro más amplio reconocimiento desde este blog, a tan ilustre personaje que ha aportado mucho al conocimiento.
Otro libro que ya hemos nombrado en otro post anterior, pero que tiene la condición y los argumentos de estar aquí hoy. Todo un clásico de la literatura divulgativa repleto de historias y acertijos inolvidables. Su sinopsis, decía algo así: ¿Pueden combinarse las matemáticas con sorpresas, magia y poesía? Adéntrate en un exótico viaje en el que el universo de los números sirve para resolver disputas, dar sabios consejos, superar peligros y hacer fortuna. Nos referimos al “El hombre que calculaba” de Malba Tahan. Es muy divertido y merece la pena leerlo, altamente recomendable.


Un ensayo, altamente recomendable “Momentos estelares de la humidad” de Stefan Zweig, ofrece catorce pequeños ensayos, con herramientas narrativas poco comunes en ocasiones, que acercan al lector a eventos de importancia en la historia a juicio del autor. Muy destacado, con buen ritmo, muy cuidado, tan formativo, aunque su estilo general pertenezca a otra época, se imbrica tan bien en lo que nos cuenta que produce sensaciones intemporales.
Un libro que tuve la ocasión de leer en el Club de Lectura, Lectio Legens” fue “Una breve historia de casi todo” de Bill Brison, un libro muy interesante sobre todo para gente que no tenemos muchos conocimientos científicos, entre los que me encuentro.
Y en estos tiempos que nos toca hay que hacer mención a José Antonio Marina, filósofo, ensayista y pedagogo español, con innumerables obras educativas y ensayos, que han contribuido a enriquecernos y a divulgarnos a los lectores que hemos tenido la suerte y la ocasión de tener uno de sus libros entre sus manos. Nombremos algunos de ellos “La inteligencia fracasada: teoría y práctica de la estupidez” que publicó en 2004; “Por qué soy cristiano: teoría de la doble verdad” en 2005; “La magia de leer” escrita con María de la Válgoma, entre una larga lista de títulos que ha publicado.

¿Has leído literatura divulgativa? ¿Ensayos?
¿Nos reseñas alguno?
¿De los nombrados en el post, has leído alguno?

 

NOTA:

  • Gracias por andar por estos lares.  Ahora que me encuentro en el momento de creación de la novela, mis apariciones por aquí van a estar más desordenadas pero no dejaré de asomarme y compartir contigo.   Os iré contado “cositas”,  y seguro que necesito de vosotros para algunas cuestiones.  Nos iremos viendo. Un abrazo.
¡CARTAS! (Diego Santos Márquez)

¡CARTAS! (Diego Santos Márquez)

El género epistolar.

La semana pasada, el viernes concretamente, después de subir el post semanal a este blog, me llama por teléfono una de mis hijas comentándome que tiene que presentar un trabajo literario sobre el género epistolar y me pide que le comente algo al respecto. Ello hace que esta semana, aprovechando la ocasión, lo abordemos en este lugar.
“Epístola” que es un sinónimo de “carta”, aunque en este tiempo es un término arcaico, sin embargo a lo largo de los tiempos literarios ha sido una modalidad que no se ha dejado de utilizarse del todo. Miremos atrás, muy atrás, y nos encontramos a “Pepita Jiménez” de Juan Valera. También, así de sopetón se me viene a la mente, la novela vampírica “Drácula” de Bram Stoker, allá por 1887, llevada en numerosas ocasiones al mundo del cine.

Es, sin lugar a dudas, un recurso narrativo que ha sido utilizada por escritores románticos como Goethe en su “Joven Werther” o en “Lady Susan” de Jane Austen. También los escritores rusos utilizaron con frecuencia este tipo de género. Sin ir más lejos, la primera novela de Dostoyevski titulada “Pobres Gentes”, son unas series de cartas escritas entre dos protagonistas. Tengo que volver a nombraros un libro que en el reciente pasado post tuvo cabida. Y, en el tema que nos ocupa está más que justificada su presencia, me refiero a “84, Charing Cross Road” de Helene Hanff. Más que una novela, es solo una recopilación de las cartas que la autora tuvo con los dependientes de la librería londinense sita en el domicilio que le da título a este libro. Culta, adaptada al cine y al teatro es una maravilla de obra que todo lector debería disfrutar. Seguimos nombrando epistolares, encontrándonos con “Las amistades peligrosas” una famosa novela escrita por Pierre C. de Laclos, publicada en 1782. En ella se narra el duelo perverso y seductor de los miembros de la nobleza francesa, que ha sido llevada al cine en distintas versiones.

Un libro epistolar que me impacto y me gustó muchísimo, leído en el Club de Lecturas “Lectio Legens” de Ojén, es “La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey” de Mary Ann y Annie Barrows. Sí, fue escrita por dos autoras. La primera de ellas casi termina la obra, pero su estado de salud y muerte posterior hace que su sobrina Annie la concluyese. Nos cuenta la historia de una escritora instalada en Londres que intercambia cartas con algunos apasionados por la lectura de la isla de Guernsey, con el desarrollo del final de la Segunda Guerra mundial como telón de fondo. Es un libro altamente recomendable, además de muy divertido.
Llegan los tiempos modernos, las cartas aparecen cada vez menos, pero este género y la literatura sobreviven, adaptándose a todos los instantes de la historia encontrándonos con la fresca novedad de “Contra el viento del norte” de Daniel Glattauer, donde los correos electrónicos es el medio de comunicación de dos personajes muy peculiares. El autor tiene el don para hacer que el lector no pare de leer consiguiendo un libro fresco, divertido, con una fácil lectura.

Para no cansar mucho, nos toca compartir. Por eso os pido opiniones, dejando estas preguntas:

¿Os gusta este género?
¿Qué libro epistolar nos recomendarías?
¿De los reseñados, has leído alguno?

Gracias siempre por darle calor a este lugar con tu presencia.
¡Un abrazo!

RELEER.  (Diego Santos Márquez)

RELEER. (Diego Santos Márquez)

Leer algo de nuevo.

La semana pasada tuve que ir al municipio de Coín, de la provincia de Málaga. Actos notariales de unos clientes justificaban mi presencia allí. La cita en notaria era sobre las once de la mañana, por lo que con la media hora que aún faltaba me acerqué a una cafetería que se encontraba en los bajos del edificio de la oficina notarial.

Me llamó la atención una conversación de dos mujeres, sentadas en la mesa anexa a la que me encontraba degustando un café con leche. Hablaban de libros que habían leído. Y eso en estos tiempos ese tipo de conversación es, como cuando llueve, oro líquido. En esta ocasión sería charla dorada.

La cuestión, por muy sencilla que parezca, me resulto fascinante. Hablaban de los libros que estaban dispuestas a releer, a volver a leer.

–Yo, el libro que volvería a leer, leer y leer sin cansarme sería “Los pilares de la Tierra” –decía una de ellas.
–¡Dios mío! Eso no es un libro, es un “tocho” – respondía la otra. Pues yo, “Fortunata y Jacinta – añadió.
–Tampoco ese es un relatito. –matizó la primera.

Pensando en aquella conversación, me propuse el ejercicio de pensar en algunos libros que estaría dispuesto a releer. Bien porque me fascinaron, bien porque tuvo alguna importancia en ese momento de mi vida.
El primero que se me vino a la cabeza “El hombre que calculaba” de Malba Tahan, lo tuve en mi época de estudiante, en el instituto, me hizo leer de otra forma a la manera que lo venía haciendo, despertando el gusto por la lectura, más allá de la obligación.

“El último encuentro” de Sandór Márai, uno de los leído en el club de lectura “Lectio Legens” a raíz de una recomendación de un señor que se asomó hace ya casi una década por el club. Es un elogio a la amistad. Me gustó muchísimo.  “La sombra del viento” de Carlos Ruiz Zafón. Si soy justo, y debo serlo, este es otro de los libros que volvería a leer, más que nada por esas sensaciones y la adicción que me produjo su lectura. No exagero si os cuento que el hambre voraz de leer que me produjo su lectura.  “De profundis” de Oscar Wilde, una emotiva carta que el escritor envía a su amante desde la cárcel, sin lugar a duda tendría al menos una segunda lectura.

Para acabar, una joyita literaria que también estaría dispuesto a volver a perderme en sus páginas sería “84, Charing Croos Rodad” de Helenne Hanf. Nos es una novela, aunque lo parezca, es una historia real. Una relación epistolar entre un librero en Londres y una joven lectora, a la vez escritora desconocida, desde Nueva York. Es una preciosidad de libro que gustará a las personas que le gustan tener un libro, con frecuencia, en las manos.
Pensando con más calma y frialdad seguro que me saldría una lista más completa, pero así de sopetón estos son los títulos que se han asomado a mi mente.

¿Tú que libros volverías a leer? ¿Por qué?
Como es habitual, antes de acabar, darte las gracias y un abrazo por visitar este espacio.
Nos vemos