DIVULGATIVA. (Diego Santos Márquez)

DIVULGATIVA. (Diego Santos Márquez)

Literatura divulgativa.

El pasado 14 de marzo fallecía en su casa de Cambridge (Reino Unido), a los 76 años, Stephen Hawking. Sin lugar a dudas uno de los grandes padres de la llamada “literatura divulgativa”.
Numerosos trabajos los avalan, por recordar algunos de ellos: “Breve historia del tiempo” (Historia del tiempo: del ”big bang” a los agujeros negros), “Agujeros negros y pequeños universos y otros ensayos” Allá por 2001, nos sorprende con “El universo en una cáscara de nuez”. Y destacar también una obra publicada 2005, “Brevísima historia del tiempo”, una versión de su libro homónimo adaptada para un público más amplio.
Nuestro más amplio reconocimiento desde este blog, a tan ilustre personaje que ha aportado mucho al conocimiento.
Otro libro que ya hemos nombrado en otro post anterior, pero que tiene la condición y los argumentos de estar aquí hoy. Todo un clásico de la literatura divulgativa repleto de historias y acertijos inolvidables. Su sinopsis, decía algo así: ¿Pueden combinarse las matemáticas con sorpresas, magia y poesía? Adéntrate en un exótico viaje en el que el universo de los números sirve para resolver disputas, dar sabios consejos, superar peligros y hacer fortuna. Nos referimos al “El hombre que calculaba” de Malba Tahan. Es muy divertido y merece la pena leerlo, altamente recomendable.


Un ensayo, altamente recomendable “Momentos estelares de la humidad” de Stefan Zweig, ofrece catorce pequeños ensayos, con herramientas narrativas poco comunes en ocasiones, que acercan al lector a eventos de importancia en la historia a juicio del autor. Muy destacado, con buen ritmo, muy cuidado, tan formativo, aunque su estilo general pertenezca a otra época, se imbrica tan bien en lo que nos cuenta que produce sensaciones intemporales.
Un libro que tuve la ocasión de leer en el Club de Lectura, Lectio Legens” fue “Una breve historia de casi todo” de Bill Brison, un libro muy interesante sobre todo para gente que no tenemos muchos conocimientos científicos, entre los que me encuentro.
Y en estos tiempos que nos toca hay que hacer mención a José Antonio Marina, filósofo, ensayista y pedagogo español, con innumerables obras educativas y ensayos, que han contribuido a enriquecernos y a divulgarnos a los lectores que hemos tenido la suerte y la ocasión de tener uno de sus libros entre sus manos. Nombremos algunos de ellos “La inteligencia fracasada: teoría y práctica de la estupidez” que publicó en 2004; “Por qué soy cristiano: teoría de la doble verdad” en 2005; “La magia de leer” escrita con María de la Válgoma, entre una larga lista de títulos que ha publicado.

¿Has leído literatura divulgativa? ¿Ensayos?
¿Nos reseñas alguno?
¿De los nombrados en el post, has leído alguno?

 

NOTA:

  • Gracias por andar por estos lares.  Ahora que me encuentro en el momento de creación de la novela, mis apariciones por aquí van a estar más desordenadas pero no dejaré de asomarme y compartir contigo.   Os iré contado “cositas”,  y seguro que necesito de vosotros para algunas cuestiones.  Nos iremos viendo. Un abrazo.
ERASE UNA VEZ… (Diego Santos Márquez)

ERASE UNA VEZ… (Diego Santos Márquez)

Los cuentos o historias infantiles.

Si hacemos un pequeño esfuerzo de recordar cuando nos contaron algún cuento -sí de aquellos clásicos- además de dibujarnos la sonrisa en nuestro rostro, quizás nos haga recordar otras cosas y afloren nuestros sentimientos que siguen guardados, a buen recaudo, en un pequeño rincón de nuestro cerebro.
También ocurrirá algo parecido si recordamos no solo cuando nos leyeron, siendo cuando nosotros mismos leímos, o hemos leído esos cuentos o historias a nuestros hijos, nietos, sobrinos o a cualquier “criatura infantil”.

Y ya que nos hemos metido en este “hoyo”, pues vamos a contarnos algo sobre esto. Sobre las historias o cuentos infantiles clásicos. Para romper el hielo, como se suele decir, voy a comenzar yo mismo.
Peter Pan – sí así de sopetón – es uno de esos cuentos que siempre me gustó. Desde que lo leí –esta historia, no me la leyeron- ha sido uno de los que con más cariño recuerdo y que he tenido la suerte y la ocasión de leérselo a alguien.

Ese país de nunca jamás. Ese niño que no quería crecer. Aquella hadita juguetona, traviesa y hasta enamorada – o así siempre lo he interpretado- de Peter. Sin olvidar a Wendy, su gran amiga. Esta historia tierna y encantadora de ese niño que odia el mundo de los adultos, a la vez que con el polvo que desprende “su hada” le hace volar, y vivir numerosas aventuras junto a sus amigos “los niños perdidos”. Más que un cuento, es una historia, y en su creación fue una obra de teatro cuando su autor Barrie, la escribió.
Me he apasionado y me ido por los “cerros de Úbeda”, pero la pasión por este personaje siempre me ha rondado y, más ahora cuando uno empieza a hacerse mayor. Seguro que tenéis algún cuento o historia guardada en vuestro interior y, que soléis utilizar como recurso a la hora de leerle un cuento o contar una historia a los más “peques”.

Venga, sin cortedad, y con esa travesura infantil que todos conservamos, contarnos que cuento o historia infantil recordáis con cariño y, cual soléis utilizar cuando te ves en la bonita situación de leerle algo a algún niño o niña.

Gracias como siempre, por andar por “estos lares”. ¡Hasta la próxima!

Diego Santos Márquez

 

¡DIVERSIDAD! (Diego Santos Márquez)

¡DIVERSIDAD! (Diego Santos Márquez)

De Géneros Literarios.

El otro día acudía a una de las reuniones literarias en las que suelo participar. Recuerdo que el tema principal de la misma era “la novela romántica”. Pensaba mientras me acercaba al lugar, que quizás debería de acudir como oyente, ya que considero que lo que suelo escribir no es lo que entiendo como “romántico”. Mientras mi vocecita me hablaba, yo le preguntaba que exactamente que es “novela romántica” y, no me contestaba.

Ya en el sitio, con las presentaciones de los participantes en la tertulia, y comenzada la reunión, la coordinadora decía o manifestaba que “se llamaba novela romántica a la que acababa bien y, digamos eran felices y comían perdices”. Automáticamente, y sin controlar el acto, levente la mano y, cuando se me dio la palabra, dije que no estaba de acuerdo con esa definición. Creo que una novela puede ser muy romántica aunque no tenga un final bueno, y todo lo contrario, una novela puede acabar muy “melosa” sin embargo ha podido ser toda una odisea, con miedos, asesinatos…

Bueno, se ve que mi aportación ánimo a los tertulianos y la verdad es que hubo diversidad de opiniones y gustos y, lo mejor es que no se quedó encasillada en asunto con esa frase inicial.
Al suceder esto, la conversación se iba y venía a otros géneros literarios. Donde la poesía, decía una de las participantes, que aparentemente puede ser lo más bonito y romántico, también podría ser dura, real e incluso reivindicativa, sin nada de amorosa.
Por lo que el debate se transformó y se amplió a hablar de teatro, de poemas, de biografía, ensayo e incluso de epístola o carta. Que son subgéneros literarios narrativos, liricos y dramáticos. Vamos, que se formó lo que yo suelo llamar como un “pienso”, recordando la bolsa de frutos secos mezclados con pipas, cacahuetes y otros productos.

Y allí mismo, me acorde de mis seguidores del blog, qué pensarían ellos, que genero le gustarán más. Y sobre todo, y para ser más preciso, que tipo de novela os gusta más. Seguro que tenemos opiniones de todo tipo.
Ah, no se me olvida, que pensáis sobre aquella pregunta inicial que se produjo, eso de que la novela romántica debe acabar bien. ¿Estáis de acuerdo? Es que ahora mismo, me acuerdo de Romero y Julieta, que es dramática (teatro) y es romántica aunque no acabe bien.
Para poner orden aquí, que también se está mezclando todo, vamos a organizarnos y contestar a estas preguntas:

¿Qué género literario te gusta más?
Hablamos de la novela. ¿Qué tipo de novela, te gusta más?
La poesía, la más bella y olvidada. ¿Sueles leer poesía?
Y, quizás la menos leíble, las obras teatrales ya que son más vistas que leídas. ¿Sueles leer libros de teatro?

Bueno ya está bien de deberes, pero eso sí, intenta contestar a algo. Así aprobaremos todos.
Gracias por estar y acompañar.

 

 

 

¡ESOS LUGARES!  (Diego Santos Márquez)

¡ESOS LUGARES! (Diego Santos Márquez)

LUGARES LITERARIOS.

La lectura de un libro nos transporta a muchos lugares, viajamos de un lugar a otro. Muchos de esos emplazamientos son de ficción, pero hay otros que son reales. Sitios que no conocías y que llegas de la mano de un libro.
Vamos a recordar algunos de esos espacios mágicos y, reseñamos algunos de ellos:

“El Alquimista” de Paulo Cohelo, un éxito de los años 80, nos daba a conocer Tánger, a través de un pastor que viajaba a ese lugar buscando el secreto que se escondía en las pirámides.

• Otro, podría ser, “El señor de los Anillos” de Tolkien, donde la adaptación al cine de la gran obra nos da a conocer Hobbton, en Nueva Zelanda, allí donde Gandalf hacia explotar los fuegos artificiales cada verano.

• “Romeo y Julieta” de Shakespeare, nos muestra la ciudad de Verona (Italia) donde supuestamente vivian las familias de Montescos y Capuletos.

• “Don Quijote de la Mancha” de Cervantes, nos da a conocer lugares como El Toboso, Belmonte, Campos de Montiel donde están los Molinos de Consuegra que Don Quijote confundió con gigantes.

• “El Código da Vinci” de Dan Brown, nos muestra el famoso Museo francés del Louvre, donde Robert Landon, tiene sus aventuras y donde la Mona Lisa oculta sus secretos. Si bien, ya este lugar era famoso, pero qué duda cabe que a partir de esta novela empezó a ser más visitado.

“Cien años de Soledad” de García Márquez, aunque Macondo es un paraje imaginario, si ha dado a conocer a Arataca (Colombia) lugar donde el escritor tuvo su infancia y se encuentra rodeado de unos árboles llamados… macondos.

Hay muchos más, y espero que nos hable de esos otros lugares, pero antes y para terminar, te cuento de un lugar que no se encuentra en los libros, pero que desde hace varios días un gran lector me comentaba y es digno de visitar. Es un municipio de España, concretamente de Valladolid. Un pequeño pueblecito de apenas 200 habitantes. A este lugar, le han otorgado la distinción de la Villa de los Libros de España. Sabéis, allí en aquél pedacito de tierra hay más librerías que bares. Sí, estás leyendo bien. Concretamente doce librerías y cinco museos.
Un lugar que merece la pena ser visitado por los amantes de los libros, y que me he apuntado para visitar en cuanto se dé la ocasión.
No, no se me olvida, me refiero a municipio de Urueña (Valladolid), y, además no es solo famoso por sus librerías, que con eso ya tiene un valor añadido, sino también por sus monumentos, paisajes y entorno.

Bueno después de lo que os he contado, decidme algo:

¿Habéis visitado algunos de los lugares literarios mencionados?
¿Otros lugares literarios, que conozcas y no hemos mencionado?
¿Conocías Urueña, la Villa de los Libros de España?

Como siempre, darte las gracias por “estar”. Un abrazo.

Diego Santos Márquez

AIRE FRESCO.  (Diego Santos Márquez)

AIRE FRESCO. (Diego Santos Márquez)

Relato.

En esta ocasión os quiero dejar un pequeño relato, para como bien dice el titulo tomar un poco de aire fresco. Mi comienzo con la escritura, por motivos fortuitos en un concurso literario, lo hice con un personaje peculiar y especial llamado Raúl. Y además, siempre cerca de la escena, y a veces hasta como personaje principal esa infusión llamada “té”.

Algunos de los relatos se quedaron fuera del libro “Té con Raúl” y tampoco encontraron su hueco en “Té Quiero”. Y que mejor, que poco a poco, compartirlo con vosotros que cada semana os asomáis a esta ventana. Me acompañáis y hacéis más grande este lugar.
Deseando que paséis un buen ratito, os dejo el relato que antes mencionaba, un relato que consiste en una carta que Ángela, personaje principal de “Té Quiero” le escribe a Raúl, titulado “Aire fresco”

Querido Raúl:

Ahora andarás por el despacho, con tus demandas y temas judiciales. Siempre has tenido amor por tu trabajo. No es habitual que yo te escriba unas letras a ti. No. No lo es. Es todo lo contrario, siempre me has deleitado con tus párrafos, notas, escritos…
También tu amor por la escritura y la lectura lo has manifestado constantemente. Has tenido mucho amor con las cosas que te han gustado. Me incluyo yo también, ¡eh! Pero también incluyo a Isa, a Sonia y a la otra. No la recuerdo con se llama y mira que la tengo en la punta de la lengua. ¡Ah! Sí. Lucía, ese era su nombre. Las mujeres Raúl, si no lo sabemos, lo sospechamos. Y siempre intuí que andabas entre faldas.

Fíjate lo que es la vida. En un instante, en un momento, todas mis sospechan se resuelven, dejando claro que tengo una buenísima intuición. ¿Cómo? La vida Raúl. La vida. El otro día recuerdas que fui con unas amigas a una fiesta que se celebraba en el pub de la esquina del colegio de mayores.
Allí nos tomamos algunas copas de más, y ella… Sí, ella. Sonia me besó. Me gustó muchísimo, tanto que estos días atrás nos hemos visto a escondida. He decidido marcharme con ella a su casa. Es lo mejor. Ella que nos ha tenido a los dos sabe que necesitamos aire fresco. Aunque tú siempre lo has tenido, siempre.

No estoy loca. No lo estoy. Y soy más legal que tú. Mucho más. Llevas años con tu “aire fresco” y sin resfriarte. En cambio, yo nada más resfriarme, tomo mi medicamento, que en esta ocasión es una pastilla llamada Sonia.
Te dejo la tetera puesta, para que sigas disfrutando de tu té verde. Y te deseo la mejor de las suertes, y que no te falte el aire. Tú aire fresco.

Hasta siempre. Ángela.

Gracias por estar. Os mando un abrazo de oso. Seguimos….

¿TIMO? (Diego Santos Márquez)

¿TIMO? (Diego Santos Márquez)

Los libros de autoayuda.

Ya de entrada, te cuento que para mí no es ningún tipo de timo. Es un tipo de lectura que en un momento dado le das la cobertura y el espacio en tu “vida”. Y, en ocasiones te ayuda a superar algunos momentos “grises”. Bien es cierto, que como cualquier género literario, te puedes encontrar con buenos y malos libros.
Dentro de esta categoría, también existe las parcelas o subcategorías, como puede ser la autoayuda emocional, o bien personal y como no, la de autoestima.
He leído bastante de este tema, y como indicaba en el párrafo anterior me he encontrado con libros excelentes; otros correctos y otros que se puede catalogar como inleibles o infumables. Pero hay que ser justo, y en muchas ocasiones esta valoración va a despender de nosotros, de nuestra percepción y de nuestra situación personal.

Quiero recordar en una reunión de lectura, más en concreto era un café literario donde se suele conversar de temas literarios. Allí una psicóloga criticaba este tipo de libros, ya que era como auto medicarse algo así decía. Alguien del público le contesto, una mujer mayor, y con una voz muy pausada le decía que en su mayoría eran libros bien escritos por profesionales para no profesionales y que particularmente a ella le ayudo mucho en determinado momento. Y sobre todo, Jorge Bucay, sentenció la señora.
Tuvo una respuesta menos radical y más compresión por parte de la psicóloga, pero a mí me ganó. Lo hizo cuando nombro a Bucay, ¡Me encanta! Además de terapeuta, psicólogo es alguien que te hace pensar y ver la vida desde otra ventana. Desde esa, que por las circunstancias del día día, ni siquiera te tienta asomarte.

Hablemos un poquito de él, de Jorge, tiene un sinfín de libros y cuentos, por nombrar algunos de los más famosos “Déjame que te cuente”; “Cartas para Julia”; “Cuentos para pensar”…. Y, hasta una novela titulada “El Candidato”, que para aquellos que no están en política, les va a sorprender. Y para los que están, les va hacer asentir con el típico movimiento de cuello, al pasar sus páginas. Para que nos entendamos, como el perrito aquél que iba en la parte trasera de los coches.
Tuve la ocasión y suerte de asistir a una conferencia de Bucay en Málaga, e incluso pude hablar con él y, le regale un ejemplar de mi primer libro “Té con Raúl”. Esos momentos con él, además de fascinarme, me demostró que es de esas personas que aprendes no solo escuchándola, sino también observando su lenguaje no verbal. Es toda una expresión puesta en escena.

Os dejo unos de sus pequeños cuentos, que tienen tanto de superación que merece la pena leer y disfrutar de su lectura.

“El elefante encadenado”
Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.
Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su peso, tamaño y fuerza descomunal… pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces?. ¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapa porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: “Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?”
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca… y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía…
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a sus destino.
Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree –pobre– que NO PUEDE.
Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.
Jamás… jamás… intentó poner a prueba su fuerza otra vez…
Vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad… condicionados por el recuerdo de “no puedo”.  Tu única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento todo tu corazón…                              Jorge Bucay.

Ahora os toca a vosotros, y hay que opinar, ¡que hoy paso lista!:                                                                                                              –¿Qué opinas de los libros de autoayuda?
  –¿Te gustan o te parecen un “timo”?
  — ¿Has leído algo de Jorge Bucay?

Atentamente esperamos leerte y que nos cuente tu opinión del post de esta semana. ¡Gracias mil!
Hasta la próxima.

Diego Santos Márquez