Y TÚ, ¿DÓNDE LEES?

Leer, leer y leer. Así me contaba el otro día un viejo sabio al que tengo el honor de conocer, que le dijo al acabar una discusión a uno de sus nietos. Me lo comentaba, al sentirse un poco decepcionado cuando el nieto en cuestión le tuvo que leer un artículo periodístico. La noche anterior sus gafas sufrieron un accidente serio y, como cada domingo, necesitaba leer la columna de opinión del diario “El País”, la de Javier Marías.
Su enfado subió de tono cuando le comento, que no tenía tiempo ni lugar donde leer. Con manos en la cabeza, y algo gruñón le respondió a su descendiente:

 Javi, hay multitud de sitios donde leer.
 ¿Multitud?
 Si, multitud, he dicho bien. A algunas personas le gustaran unos sitios, y a otras otros lugares. ¡Pero será por espacios, con lo grande que es el mundo!
 Visto así, quizás lleves razón. –respondió el nieto.
 Leer, leer y leer. –acabó la conversación el abuelo.

Regresando a casa en el tranvía, no era habitual desplazarme en este medio de transporte, iba pensando lo que mi viejo amigo Manolo me contaba sobre los sitios para leer. Y es cierto, que hay multitud de lugares. Solo hay que observar, si vas en el metro es fácil que veas alguien leyendo. También en el autobús, o en el parque. Es más, en el asiento que tengo dos filas más adelante, veo a una chica rubia con un libro. Está leyendo “Madame Bovary” de Gustave Flaubert.

Pero no solo en el exterior podemos encontrar espacios para la lectura. También en casa, en nuestro hogar, hay sitios donde seguramente te sentirás más o menos cómodo para evadirte con un buen «ratito» de lectura. Hay quien prefiere el baño, la habitación, la cama, hasta la cocina para pasar las hojas de un libro.
Yo reconozco que mi espacio natural es la habitación, a solas y sin ruidos. Digo natural, porque al final tiendo a leer en cualquier sitio, pero ese momento tan especial y mágico donde la comunicación entre las letras de las páginas del libro se cuela en mí, es sin lugar a dudas en mi habitación.

Y en esta época estival con la calor apretando, la playa es otro de los lugares donde esos lectores, lastimas que no seamos muchos, no dejan pasar el tiempo para tener en sus manos esa historia, esos poemas o esos artículos para acompañar el gusto de descansar.

BIBLIOPAYA

En Almería, una de las capitales de provincia andaluza, desde hace años tiene la buena manía de colocar en su paseo marítimo una Biblioplaya. Unas casetas que ofrecen a los lectores la posibilidad de llevarse cerca de la orilla del mar un pequeño libro y disfrutar de él, claro después de un refrescante baño. Por cierto, allí tengo la suerte de que este año se han llevado, a las casetas, a “Té Quiero”.

Entonces, después de todo lo comentado estarás de acuerdo que hay miles de sitios donde tirarse uno al placer de leer. Ya te he contado mi lugar preferido, pero seguro que tú tienes otro. ¿Nos lo cuenta? ¿Cuál es el sitio o espacio donde te encanta leer?