La Cultura ¿dónde está?

Allá en los años setenta y muchos, del siglo pasado, estudiaba en el Instituto Rio Verde de Marbella. Hora del desayuno, visita al mini supermercado de Lorenzo y salida de allí con el bocadillo de mortadela con aceituna. Era todo un ritual.
Mientras daba cuenta de delicioso manjar, solía pasear por la Alameda. Cerca del quiosco de prensa, un día me encontré a un señor que tenía un pequeño “puesto” de libros usados. A su espalda, junto al banco para sentarse, un inmenso letrero que decía: ¿Dónde está la cultura?

Miraba los libros y de reojo aquél cartel, cuando de sopetón ese hombre se dirigía a mí y me preguntaba: ¿Tú lo sabes? No sólo no respondí, sino que salí disparado de allí. Eso sí, sin dejar de morder mi desayuno.
Aunque no respondí entonces, esa pregunta me ha acompañado a lo largo de mi vida. Y ahora, que os voy hablar de la cultura en Ojén, en mi municipio, tengo la respuesta que no fui capaz de darle a aquel señor barbudo rodeado de libros.
A mi parecer, la cultura está en todos los sitios, a nuestro alrededor, solo hay que mirarla y verla. La vida, en sí misma, es cultura. Aquél señor, tenía cultura a su alrededor y la mostraba.


En mi pueblo intentamos hacerla visible, que se vea fácilmente. Caminamos y buscamos esos lugares donde la visibilidad es abierta, por ejemplo en el Museo del Molino, un lugar encantador, donde a lo largo del año se llena de exposición de toda índole. Pintura, fotografía, escultura…
Allí mismo, en ese majestuoso lugar, una sala nos recuerda parte del pasado de Ojén. En esa sala se ubica el Museo del Aguardiente. Cuando entras allí, tus ojos te llevan a conocer no solo la historia de este afamado licor que tanta fama dio a este pueblo, sino también su leyenda. Una leyenda rica y sabrosa.

Seguimos caminando por sus calles, siempre con la mirada buscando cultura, llegamos a la Biblioteca Pública. Sí, una biblioteca como otra cualquiera, pero que tiene algunos encantos en formas de actividades que en ese lugar se desarrolla. Te puedes encontrar talleres de lectura y escritura, además de coger en préstamo algunos de sus libros.
Catar algún libro. Sí, has leído bien. A lo largo del año se llevan a efecto algunas “catas de libros”, donde te presentan y te dan “a probar” algunos libros que quizás desconocías.
El libro invisible, es otro de los actos que puedes ver esa coqueto lugar. La posibilidad de llevarte un libro envuelto, sin que puedas conocer a su autor, su textura, su grosor, su portada, su sinopsis… Y después en casa, abrirlo y enfrentarte a él, tiene su encanto. Solo es cuestión de probarlo.


Si te asomas por Ojén, cerca de la época veraniega, sus calles se van llenando de personas, y es que es la hora de Ojeando Festival. Un festival de música indie, ya consagrado en este pueblo, donde más de diez mil personas pasean por las calles. Lugar donde se llega a cabo tal evento.
Si lo más mayores conocen Ojén, por el aguardiente, los más jóvenes lo conocen por Ojeando Festival.
Asoma Agosto, un festival mágico y lleno de pasión se asoma. Con más de cuarenta años, el Festival Castillo del Cante, le da un semblante cultural a este pueblo, y sus calles llenas de personas y con un olor a yerbabuena hacen que “el duende” aparezca con los cantaores.
El Jazz también tiene su momento. La plaza del pueblo se llena para no solo ver el concierto, sino también para dejarse llevar por el sonido de la música. La Asociación Zyryab nos acerca este magnífico ambiente llenando los lugares de personas que contemplando este arte musical.

Mirando, mirando, llegamos a noviembre, después de pasar el verano y las ferias y fiestas del municipio. En este mes, celebramos “El Tostón Popular” una Fiesta de Singularidad Provincial, y que la Asociación Cultural San Dionisio se encarga de mostrar a los vecinos y visitantes.
Con la llegada de las navidades, el Certamen de Cuentos de Navidad, la puesta en escena del Nacimiento de Jesús, por la Cofradía Jesús y María, así como las Pastorales hacen un cierre de año muy completo culturalmente hablando.
Pero eso no es todo, a lo largo del año tenemos presentaciones de libros, reuniones literarias que organizada el Club de Lectura “Lectio Legens”. Semana Santa, Vino Ojén un evento donde más de cuarenta bodegas exponen y da a probar sus “caldos”.
No podemos olvidar, las representaciones históricas que cada dos años llenan las calles con alguna historia del pasado. Muchísimos vecinos participan en la misma.

Sí, si has llegado leyendo hasta aquí, se nota que estoy orgulloso de mi pueblo. La cultura brota allí. No quiero dejar de contaros que además es una extensión del Ateneo de Málaga. Con lo que a lo largo de cada año, tenemos varios eventos de una calidad extraordinaria.
La música es en estos momentos, uno de las mayores apuestas, con la escuela de música que va tomando forma y convirtiéndose en un lugar de referencia.
Quizás me deje algo en el tintero, como se suele decir, pero ya me gustaría haberle podido contestar a aquél señor de la Alameda de Marbella. Aquellos libros, su barba blanca, y aquel letrero. También darle las gracias, ya que aquella pregunta se me quedo grabada en el subconsciente, y cuando maduras, y vuelves a pensar en aquello no dejaría de seguir mordiendo aquel bocadillo que me sabía a gloria, pero sí me gustaría contestarle que la cultura está en todas partes. A tú lado. A tú alrededor. Solo hay que mirar.

Diego Santos Márquez

 

*Articulo publicado en la Revista «La Garbía» en su número 2