Stefan Zweig.

Hoy me toca hablaros de uno de mis escritores favoritos, y sí quiero afinar más esta afirmación podría decir “mi favorito”. Recuerdo hace años, allá por 2003, cuando tuve ocasión de “conocerlo”. Fue a través de una bloguera a la que semanalmente leía y, en uno de los post o entrada del blog. Ella, la bloguera, se hacía llamar “Regina Exlibris”, aún activa y podéis compartir sus entradas y comprobar que mantiene un magnifico lugar para los adictos a los libros. Ella, me lo dio a conocer a Zweig, a través de una obra pequeña suya, un relato largo. Pero toda una joyita titulada “Carta de una desconocida”.  (Podrás ver la película, al pinchar en el título).

Nadie vendía tantos libros en Europa en los años 20 del pasado siglo, aunque también es cierto, nadie fue tan olvidado después. Una gran y magnífica labor de una editorial, Acantilado, le hizo regresar a las librerías y ponerlo de nuevo en escena. Tanto, que una película de María ¨Schaerer recuerda su vida y su aciago fin, con título cinematográfico titulado “Adiós Europa”.
Al escribir estas líneas, casualmente me encuentro leyendo un libro suyo, una novela titulada “Clarissa”, que es considerada por la crítica literaria el testamento en el que el genio escritor austriaco mostro los ideales humanitarios que le acompaño en su vida. La estoy disfrutando, este hombre ha sabido manejar con una habilidad extraordinaria el melodrama y una vez más nos regala un gran retrato femenino. Una narrativa dramática, a la vez ágil y elegante.


Especialista no solo por las novelas, sus ensayos, biografías de personajes y relato tienen una calidad de lo más alto. Tenemos la suerte en la Biblioteca Pública de Ojén de disfrutar de algunos de sus libros. Recuero que uno de ellos participo en la “Cata de Libros”. Concretamente “Veinticuatro horas en la vida de una mujer” un relato de apenas cien páginas con una fuerza literaria enorme y considerada como una de las obras maestras de la literatura. Ni que decir que os la recomiendo, al igual que los títulos que antes he reseñado.

No es cuestión de nombrarte toda la obra de este autor, que es muy rica y además abundante. Pero me gustaría contarte algunos detalles, y así veas el tipo de “genio” que era:
Teatro. Si, también escribió algunas obras de teatros. Por reseñar alguna “Jeremías”, una de sus últimas.
Autobiografía. También se atrevió con ello. “El mundo de ayer” que fue publicado tras su muerte. Es todo un legado de la época y de los sin sabores que la vida producía.
Biografías. Todo un especialista en este género. Y aquí las reseñas, se hacen más difíciles de indicar, ya que son todas de un nivel increíble: “Tres maestros: Balzac, Dickens, Dostoievski”; “Américo Vespucio. La historia de un error histórico”; “Momentos estelares de la humanidad”; “María Antonieta”; “María Estuardo”…

Bueno, diréis, hoy os estoy dando la “paliza“ con este tema. Pero no lo es, sí probáis a Zweig, este post será de los que tendrás más y mejor recuerdos. Por eso te invito a leer algo de él. ¡No te vas a arrepentir!
Y ahora como siempre, espero que digas algo al respecto:

¿Te suena o has oído hablar de él? (No vale lo de “Z verde y Z roja, o algo así, que decía Mercedes Mila en un programa que se hacía llamar con “Convénceme con Z de Zweig”, aunque poco tenía que ver con él).
¿Has leído algo de este autor?

Felices lecturas, estos días que solemos felicitarnos. Y, la recomendación de hoy es un regalo, que lo sepáis. Gracias mil, por andar por estos lares.
Hasta la próxima.